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INFERTILIDAD Y REPRODUCCIÓN ASISTIDA

 Lo más importante es saber que no recorremos solos este camino.

Las investigaciones efectuadas sobre las técnicas de reproducción asistida revelan la importancia de un encuadre interdisciplinario, que incluya un abordaje médico así como psicológico, a fin de elevar los porcentajes de éxito de la técnica y, a su vez, ayude a superar este difícil camino con el mejor equilibrio emocional posible.

La dificultad de tener hijos, cuando existe un deseo claro de tenerlos, puede constituir un problema con consecuencias muy importantes, pudiendo afectar de forma directa a todas las esferas, derivando en  una crisis vital  que debe abordar tanto la mujer como la pareja (si la hay).

Las técnicas de reproducción asistida suponen un arduo camino lleno de altos y bajos, de dificultades y alegrías, de decisiones y esperas. Todo puede empezar en las etapas de diagnóstico, fase de inicio del proceso, siguiendo por las diferentes etapas de tratamiento. Las personas en esta situación deben enfrentarse a una sensación de incertidumbre y de falta de control que a menudo dan lugar a respuestas psicológicas diversas, pudiendo generar niveles elevados de ansiedad y depresión, sentimientos de pérdida y frustración, sentimientos de culpa, miedos y aislamiento.

No todas las personas o parejas que se someten a estos tratamientos consiguen tener un hijo a la primera o incluso si lo consiguen durante el proceso los pacientes pasan por diferentes etapas y emociones. Todo esto conlleva un desgaste no solo físico sino también emocional.

El apoyo psicológico es muy importante para que los pacientes sepan afrontar los obstáculos que se encuentren en el proceso y no se den por vencidos.

¿Cómo puede ayudar  la terapia?

 

  •  Brindando apoyo, escucha, contención y compresión para poder conseguir una estabilidad emocional  máxima a lo largo del proceso reproductivo, ayudando a  reducir/minimizar  el estrés emocional   relacionado con el diagnóstico y tratamiento, y favorecer  la toma de control y  mejorar el bienestar general.

 

  • Facilitando la  expresión y reconocimiento de la particular experiencia emocional que desencadenan los problemas de fertilidad en cada miembro de la pareja y en su relación, a la luz de la historia de vida y las características personales y de la relación.

 

  • Ayudando  a detectar y procesar a través  del proceso de terapia, vivencias dolorosas y aspectos irresueltos, que  los problemas de fertilidad pueden reabrir conectando con  pensamientos de tipo “yo no puedo”, ”yo no consigo” ,“yo no soy suficientemente bueno”...

 

  • Acompañándote durante todo el proceso, ayudándote a reducir tus niveles de angustia y dotándote de herramientas para afrontar tus emociones y pensamientos negativos.